| Buenos Aires, 10 de
Noviembre de
2002 Numero II

Nota del Editor
CORREDORES DE GIRA
Hoy les quiero hablar a todos aquellos filhios de religión que no tienen la certeza ni la sabiduría
suficiente para poder encaminar su vida religiosa. Esto está dedicado a aquellos que,
lamentablemente, dicen ser Umbandistas de buena fé y dicen buscar la casa apropiada para desarrollar esa supuesta fé, pero
nunca encuentran esa casa, la cual es prácticamente una quimera, ya que estas personas van de templo en
templo hablando mal de todo el mundo, poniéndose y sacándose manos, sólo Dios sabe de quienes, cambiando el
santo de su cabeza como si fuera una prenda pasada de moda, y mezclando lineas y conocimientos hasta llegar
a tal punto que dicen ser mae o pae de santo y cuando uno les pregunta que linea hacen, su torpeza llega a
tanto, que contestan GOGÓ YEYÉ.
Entonces mi pregunta es ¿Por qué no se replantean lo que quieren hacer realmente?, ya que a la larga jamás
llegan a nada, ni siquiera creen en ellos mismos porque no tienen, para que los guien, ni a sus propios guias y
mucho menos a los orixas, que se cansaron de trocarlos. Mi consejo es: uno se puede equivocar, todos nos
equivocamos, pero hay que saber aprender de nuestros errores y valorar a aquel que hace nacer nuestros orixas.
Una pelea no hace la guerra, hay que saber comprender y perdonar.
Cuiden a sus Pae de santo, así como cuidan a sus padres biológicos, ya que el rol del Pae o Mae de santo es educar
religiosamente dentro de las leyes de Dios.
Defiendan sus orixas y no se dejen convencer por charlatanes y embusteros que ni siquiera saben los principales
fundamentos de nuestra religión, pero sí saben cómo sacarle hasta el último peso a ese pobre filhio que cae en sus
redes y que quizás tiene lo justo para poder comer.
UN BUEN PAE DE SANTO SE VE REFLEJADO EN SUS HIJOS.
Al arbol se lo conoce por sus frutos.
Iyalorixa Claudia de Oya.

E-mail: journal@umbandareligion.com.ar
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